Redacción
Ha sido un cierre inmejorable: la calidez de Claribel Alegría y la imponente presencia aún de Derek Walcott han clausurado hoy los segundos encuentros internacionales de poesía de la Universidad de Almería, creados el año pasado con el sobrenombre de ‘Mayo Poético’. Un cierre inmejorable para unas sesiones que han reunido, desde el pasado martes, a dos Premios Nobel de Literatura –el propio Walcott y la rumano-alemana Herta Müller- y a seis poetas latinoamericanos de reconocido prestigio, Claribel Alegría, Ernesto Cardenal, Marco Antonio Campos, Juan Manuel Roca y Jorge Boccanera. Voces consagradas, las de todos ellos, del país de la palabra en un encuentro poético que ha tratado, precisamente, de prestigiar el poder de la palabra. “La Universidad de Almería intuía que había que cubrir un espacio en la vida cultural de la provincia reivindicando, además, un género como la poesía, tal vez el más adecuado a nuestros tiempos. Retomo aquí unas palabras de Odysseas Elytis. Dice el poeta griego que en un mundo donde la economía ha extraviado sus rumbos y convertido a hombres y pueblos en cifras, la poesía es el único lugar donde el poder de los números no significa nada”, señalaba hoy el Vicerrector de Cultura y Extensión Universitaria de la UAL, José Antonio Guerrero.
Claribel Alegría nació en Estelí (Nicaragua) en 1924. Su familia se trasladó a El Salvador, cuando la niña sólo contaba con nueve meses de edad. Fue discípula del Nóbel español Juan Ramón Jiménez, durante la residencia de este poeta en la capital estadounidense. Obras suyas son, entre otras, Anillo de silencio (1948), Vigilias (1953), Acuario (1955), Huésped de mi tiempo (1961), Vía única (1965), Aprendizaje (1970), Pasaré a cobrar y otros poemas (1973), Sobrevivo (1978, Premio Casa de las Américas de Poesía), Flores del volcán; Suma y sigue (1981). Obtuvo en el 2005 el Premio Internacional Neustadt, considerado en Estados Unidos el más importante después del premio Nobel.
En 1943, Alegría se mudó a EE.UU. a estudiar en la Universidad George Washington en Washington D.C.. En 1948 se graduó con el diploma de filosofía y letras.Pero antes de estudiar en los E.E.U.U estudio en Santa Ana para la elementaria y secundaria.
Vivió en EE. UU. y se casó con el escritor estadunidense Darwin J. Flakoll. En 1985 Alegría regreso a Nicaragua para ayudar en la resurención de Nicaragua después de la Guerra civil. En 1995 Flakoll murió en Managua, Nicaragua y hoy en día Alegria todavía vive en la casa que compartió con su esposo.
Como escritora y poeta goza de fama internacional y ha recibido varios premios internacionales, como el Casa de las Americas de Cuba en el año 1978 por su libro Sobrevivo. Entre sus obras hay varias novelas históricas como Somoza, expediente cerrado: La historia de un ajusticiamiento (1993) que habla de la vida del dictador nicaragüense Anastasio Somoza. Este libro y otros fueron escritos en colaboración con su esposo Flakoll. Su obra (poesía, novela y cuento) sigue las líneas de su época, busca la denuncia social y reivindica los derechos humanos con un lenguaje a veces antiliterario.
Obras:
Anillo de silencio (1948)
Vigilias (1953)
Acuario (1955)
Huésped de mi tiempo (1961)
Vía única (1965)
Aprendizaje (1970)
Pasaré a cobrar y otros poemas (1973)
Sobrevivo (1978, Premio Casa de las Américas de Poesía)
Flores del volcán; Suma y sigue (1981)
Tres cuentos (1958)
Álbum familiar (1984)
Despierta, mi bien, despierta (1986)
Luisa en el país de la realidad (1987)
Cenizas de Izalco (1966)
La encrucijada salvadoreña (1980)
Nicaragua: la revolución sandinista (1980)
No me agarran viva: la mujer salvadoreña en lucha (1983)
Para romper el silencio: resistencia y lucha en las cárceles salvadoreñas (1984)
Ars Poética. Antología (1948-2006) (2007)
Derek Walcott, nacido en la isla de Santa Lucía en 193 está considerado como uno de los grandes poetas contemporaneous. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1992. El dramaturgo caribeño funde la tradición cultural antillana con la poesía clásica y moderna en lengua inglesa. Descendiente de esclavos negros e hijo de un pintor británico blanco, abandonó su isla natal y estudió en la universidad de West Indies, en Jamaica. De 1959 a 1976 dirigió el Taller de Teatro de Trinidad. Viajó a Estados Unidos en 1981 y se instaló en Boston para dar clases en la universidad local y en Harvard. Ha escrito más de quince libros de poesía y alrededor de treinta piezas de teatro. La mayor parte de su obra aborda las experiencias del pueblo caribeño y reflexiona sobre su herencia: una mezcla de las culturas africana, inglesa y holandesa.
Actualmente alterna entre Trinidad y Tobago, y la ciudad de Boston, en donde es catedrático de literatura y composición de la Universidad de Boston.
Su obra presenta una gran riqueza verbal, visual y conceptual que refleja las costumbres, las tensiones y la historia de una región colonizada. En ella son evidentes los aportes amerindios, europeos (en particular ingleses y holandeses) y africanos, los cuales son para el autor la base de la riqueza cultural del Caribe; dentro de este contexto cabe resaltar la importancia que tienen para el autor el simbolismo de los mitos y su relación con la cultura.
Walcott es autor de una vasta obra que incluye más de quince libros de poesía y alrededor de treinta obras de teatro. Dentro de sus textos destacan Otra vida (1973), El reino del caimito (1979), El testamento de Arkansas (1987) y, en 1990 su principal texto hasta la fecha, Omeros, un poema épico basado en la Odisea.
Sueño en la montaña del mono 1970 es la más famosa de sus obras de teatro.
En 2006 recibió el Premio Grinzane Cavour.
“Este segundo encuentro internacional de poesía, en el que hemos reunido a dos premios Nobel de Literatura y a una pléyade de poetas latinoamericanos de inigualable calidad, ha querido invocar un año más, simple y llanamente, el poder de la palabra. No hay poesía sin investigación en las palabras, y no hay poesía sin comunicación mediante las palabras. Parafraseando al escritor polaco Czeslaw Milosz, diríamos que el poeta tiene la capacidad de descifrar los mensajes, interiorizarlos, elaborarlos y devolverlos como nuevos seres maravillosos, construidos con porciones de su corazón y arropados con el manto de su fantasía y sensibilidad. Quienes nos han acompañado en este ‘Mayo Poético’ nos han emocionado y conmovido y también agitado nuestras conciencias con el único arma de sus poemas. Ojalá tengamos muchas más ocasiones para seguir disfrutando de ellos”, apuntaba José Antonio Guerrero, que hoy ha clausurado este segundo ‘Mayo Poético’ en nombre del Rector de la UAL, que no ha podido asistir al acto por encontrarse fuera de la provincia.